Por: Bob Bernard Palacios[1]
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| Bob Bernad en el parque Boston. |
“Tengo la rara costumbre de un ciclista urbano, pues raramente me detengo a reflexionar sobre lo que ha causado la bici en mi cuando estoy con ustedes”.
Digo uno, dos y tres e inicio a pedalear, me voy con el viento, con la suerte que es amiga y pasajera en todo momento de mi rodar por la ciudad, ya sabemos que los autos nos miran feo - bueno, no todos-, pero es porque aun su asombro no es medido ante 400 personas rodando en bicicleta por las calles. Los conductores de carros y motos están acostumbrados a un transitar deprisa, a velocidades que asustan a los propios y extraños, en una ciudad que está trabajando duro para dejar de tener mala fama y pretende ser la más educada.
La Bicicleta dentro de todos los inventos hechos por el hombre nunca ha dejado de estar de moda, por algo será que desde el más chico hasta el más viejo se arriesga a dar el primer pedalazo y aventurarse a un mundo mágico.
Solo quien elige usar la bici como medio de trasporte ya sea hombre o mujer está cambiando en buena parte el mundo, lo demás es de admirar. Si me ponen a elegir entre una bici y una moto de regalo, elijo la Bici; si me dan a elegir entre un carro y una Bici, elijo una buena Bici.
“+ Amor – motor, por la carretera, por donde, por la carretera”
“Todos con las manos en el aire, todos con las manos en en el aire,
en el aire, en el aire”
“No contamina ni usa gasolina”
Los anteriores son cantos que cada miércoles sirven de aliento a los que asisten a la SiCLeada que organiza el Colectivo SiCLas, cantos que espero repitan conmigo para que nunca caiga la energía de la SiCLeada, saben ¿Por qué? Porque no se imaginan como esto motiva a otros a usar su bici cada vez que nos ven pasar. Quien creería que una aventura de unos pocos ahora sea de cientos y en eso estamos trabajando para materializar esta idea, la cual tenemos rodando en nuestras cabezas, con una sincera emoción puedo decir que nos lo merecemos.
Ya todo está dado y no es suerte, es trabajo y disciplina. No es sencillo, más cuando contemplamos a cientos de personas rodando con nosotros desconociendo las recomendaciones previas, el esfuerzo por crear una buena ruta para que todo esté bien a la salida y al regreso. El equipo de logística cada día se preocupa por este detalle, quiero agradecer a Mauro, Jairo, Marisol, Luis, a Jorge, a los ruteros que cierran calles y a tod@s los que cada miércoles hacen de la SiCLeada nuestro espacio de ciudad.
Así como llegue me puedo ir, por la carretera ¿Por dónde? Por la carretera, pero feliz, siempre dejando toda la buena energía por donde paso. Si hoy me preguntan qué hago respondo “Pedaleo mi vida para llegar a algún lugar”.
No dejare de admirar las Bicicletas y su perfección, a las personas que las montan, a las mujeres todas hermosas por arriesgarse.
Para mí y creo que para muchos la Bicicleta es una maquina que genera a cada pedalazo muchos placeres.
UNO SOLO MUERE CUANDO LO OLVIDAN…
Pedaleando por Medellín
Calle arriba, calle abajo.
Bob.
[1]Coordinación Colectivo SiCLas

Gracias mi Bob, por mostrarme lo maravilloso que es andar en Bici... una experiencia que paso, en eso que me pasa a mi, sea me transformo, yo también prefiero la bici, el aire en mi cara, sentir la ciudad mia, encomendarme a mis energías espirituales para que cuiden mi pedalear... y cambiar mis palabras en la esencia de este objeto embrujante y altamente cautivante, vos sos un ángel terrenal que irradias y das luz, gracias Bob, por ser.
ResponderEliminarBob que buen artículo, nos ubica en esa alegría por la bici y por los demás. Buena vibra.
ResponderEliminarbob, gracias a vos por tu amistad, animo, dedicacion y buena energia, por tu esfuerzo en educar animadamente a tod@s.
ResponderEliminarBob, el mejor..!
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