Cuantas veces andando en bici por la ciudad hemos sentido deseos de agilizar el pedalazo? Es
muy común ver por las calles de la ciudad a horas pico el acelere de los vehículos motorizados
imponiendo su ley, nosotros, los que nos movilizamos en nuestros caballos de acero nos dejamos
llevar por ese ritmo desaforado, como si fuera una competencia contra reloj, unos por el afán
de llegar temprano a una cita, otros a sus lugares de trabajo, o simplemente a casa para estar a
tiempo con sus familias, esto hace que descuidamos todas las recomendaciones que debemos
tener para con nuestra seguridad en la vía.
Recuerdo la primera y única vez (hasta el momento) que me caí, venia por la calle ferrocarril
sentido sur- norte, justo antes de cruzar Barranquilla, observe que el semáforo estaba en verde
y acelere el pedalazo para poder cruzar, justo ahí en la entrada peatonal para ingresar a la
UdeA, recuerdo que mi pie derecho toco el guarda barros delantero y me fui de bruces, no me
dio tiempo para nada, al instante me socorrieron unas personas que se encontraban cerca, el
resultado fue una fisura de la clavícula derecha, raspones en la cara y las rodillas, perdida de la
llanta delantera, guarda barros, sistema de cambios, frenos y manubrio.
Creo que desde esa experiencia me he vuelto más cuidadoso y ahora voy por la ciudad más
relajado, no me dejo llevar por el caes de la hora pico, pero le saco una buena aptitud, soy mi propio
motor, por mi seguridad me tomo las cosas con calma, nuestro decálogo nos habla en su tercer
punto sobre: Circula con precaución y a velocidad moderada, en nuestros recorridos por la
ciudad las recomendaciones será transitar siempre por la derecha, estar muy alertas, indicar con
suficiente antelación las maniobras que se vayan a realizar, en las noches tener luces para ser más
visible.
Si respetamos y aplicamos este punto de nuestro decálogo no tendremos dificultades de
movilidad
Ahora nos proponemos ir más lejos…
Pedaleando por medallo
Loma arriba loma abajo
Bob
Comité de educación y cultura Colectivo Siclas

Me encanta la idea. Más de una vez los he visto pasar a mi lado, cerca de mi casa o he leído o visto algo en la prensa. Cuando los vi la primera vez en la tele, me animé tanto que quise salir a ciclopasear con ustedes. Luego me quité porque justo esos días salgo de trabajar a las 8 y el jueves madrugo a las 5 y media para subir a mi trabajo en Robledo. Además, pensé, siempre voy en cicla al trabajo, al ocio, a la bilbioteca, a mercar, a vistar a mis amigos y familiares y lo que el Colectivo hace es más una cosa de diversión semanal. Sin duda una cosa genial, pero lo mío, ir en cicla a todas partes, es una decisión ética, de salud (mía y del prójimo), de agilidad de todos los días. Pese a todo, celebro que ustedes salgan a hacer sus ciclopaseos. Yo salgo todos los días para transportarme y así, tal vez un día, cruzamos caminos en alguna esquina; y, sin duda, todo el tiempo, conjugamos el mismo deseo de hacer una ciudad más lenta, más limpia, menos atareada, más silenciosa con nuestras ciclas. Ojalá un día veamos que en las calles ruedan más ciclas que carros y que motos.
ResponderEliminarCoda: veo un poco peligroso los ciclopaseos con todos desperdigados robando semáforos. Quizá valdría pensar en eso.
Adelante con la cicla,
Jorge E.
bien bob, rodar por la ciudad mientras pasamos autos en detestables trancones nos hace privilegiados... rodar seguro y tranquilo lo corrobora.
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